¿Qué hacer con tus primeros 100 euros o dólares?

¿Qué hacer con tus primeros 100 euros o dólares?

Llegar a nuestros primeros 100 euros o dólares ahorrados puede parecer poca cosa, pero en realidad representa mucho más que esa cantidad.

Para llegar hasta aquí primero hemos tenido que ordenar nuestras finanzas, estar al día con nuestros pagos y comenzar a construir un fondo de seguridad.

Ahora aparece una nueva pregunta:

¿Qué hacemos con esos primeros 100?

La respuesta dependerá de nuestra situación.

Primero: ¿todavía tenemos deudas?

Si todavía tenemos deudas, aunque estemos cumpliendo nuestro plan de pagos, debemos preguntarnos cuánto estamos pagando de intereses.

Esto es especialmente importante si tenemos deudas de tarjetas de crédito o créditos de consumo, ya que suelen tener intereses elevados.

En este caso, utilizar nuestro superávit para reducir la deuda puede ser una de las mejores decisiones financieras que podemos tomar.

Si estamos pagando un 15 % o un 20 % de interés, cada cantidad que destinemos a reducir esa deuda disminuye los intereses que tendremos que pagar en el futuro.

Por eso, si todavía tenemos deudas caras, nuestros primeros 100 no deberían estar destinados a buscar una inversión que nos haga ganar dinero. Deberían ayudarnos a dejar de perderlo.

Una vez que hemos eliminado las deudas más costosas y contamos con un fondo de seguridad, podemos pasar al siguiente nivel.


Segundo: no te dejes seducir por las soluciones rápidas

Cuando empezamos a tener dinero disponible, aparecen inmediatamente las promesas.

Cursos, métodos para ganar dinero, inversiones milagrosas y personas que aseguran tener la fórmula que nos permitirá cambiar nuestra situación financiera.

Aquí quiero ser muy claro:

No necesitas comprar un curso para comenzar a aprender sobre finanzas.

El conocimiento está disponible en todas partes.

Lee. Estudia. Compara diferentes opiniones. Busca información y, sobre todo, aprende a distinguir entre educación y publicidad.

Desconfía especialmente de quien te ofrece un camino demasiado fácil.

Los problemas financieros normalmente no se solucionan con un vídeo de veinte minutos.

Se solucionan con educación, disciplina y tiempo.


Tus primeros 100 son un logro

Si ya has conseguido tener 100 euros o dólares después de ordenar tus finanzas, no tengas prisa por deshacerte de ellos.

Conservarlos también es una decisión financiera.

Esos 100 representan algo importante:

has demostrado que puedes hacerlo.

Has conseguido controlar una parte de tus ingresos y evitar que desaparezca.

Por eso, esos primeros 100 pueden convertirse en tu primer pequeño fondo y, al mismo tiempo, en un símbolo de tu cambio de comportamiento.

Puedes colocarlos en una cuenta remunerada o en un depósito a plazo, dependiendo de las opciones disponibles en tu país.

No vas a hacerte rico con los intereses de 100 euros.

Ese no es el objetivo.

El objetivo es conservar el capital y comenzar a entender cómo funciona poner nuestro dinero a trabajar.

Y hay algo todavía más importante: podrás abrir tu aplicación bancaria dentro de unos meses y seguir viendo esos 100 ahí.

Serán una prueba visible del resultado de tu esfuerzo.


Después de los primeros 100

Los 100 son solamente el comienzo.

Puedes establecer una nueva meta: 1.000 euros o dólares.

A medida que tu patrimonio crezca, puedes comenzar a distribuirlo entre diferentes alternativas según el riesgo que estés dispuesto a asumir.

Una parte puede mantenerse en opciones conservadoras.

Otra puede destinarse progresivamente a inversiones con mayor potencial de crecimiento, como fondos indexados, ETF o acciones.

Y, si tienes los conocimientos y aceptas la posibilidad de perder una parte importante de tu inversión, también existen activos de alto riesgo como Bitcoin.

Pero no tenemos que empezar por ahí.

Primero debemos aprender a conservar el dinero antes de intentar multiplicarlo.


La construcción de una vida financiera

Quizás todo esto no parezca demasiado emocionante.

Pero las finanzas funcionan de una manera muy parecida a las raíces de un árbol.

Durante mucho tiempo crecen debajo de la tierra y parece que no está ocurriendo nada.

Sin embargo, están construyendo la base que permitirá que el árbol crezca.

Con nuestro dinero ocurre algo parecido.

Ahorrar 100 euros no va a cambiar nuestra vida. Aprender a ahorrar, conservarlos y repetir el proceso durante años sí puede hacerlo.

La riqueza sostenible normalmente no se construye de la noche a la mañana.

Se construye con educación, disciplina, ahorro, inversión y tiempo.

Así que, si has conseguido llegar hasta tus primeros 100 euros o dólares, quiero felicitarte.

Quizás para otras personas no parezca mucho.

Pero tú sabes lo que te ha costado conseguirlos.

Cuídalos Y continúa.

Porque esos primeros 100 no son el final del camino, Son el comienzo.


Descubre más desde Asternb.com

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.